16 noviembre 2012
07 noviembre 2012
"Yo no quiero trabajar así. Yo no quise ser médico para esto"
Hace sólo un mes tuve que decirle a otra chica, brasileña, que el motivo de su ceguera, de la que todo el mundo parecía desentenderse y que en tan sólo un mes la había hecho dependiente para las actividades más básicas del día a día, era por un tumor cerebral.
Con el esquivo y grandilocuente de nombre “Decreto Ley de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud” el Gobierno, incumpliendo innumerables acuerdos internacionales y la propia Constitución, decidió sentenciar en vida a más de 153.000 personas, retirando la asistencia sanitaria a todos los inmigrantes no regularizados, con la excepción de embarazadas y niños y de la asistencia sanitaria de urgencias (eso si, cobrando).
Privar de asistencia sanitaria a dichas personas, supone privar del diagnóstico y peor aún, de tratamiento a personas con VIH, con tuberculosis, con cáncer, con enfermedades mentales.
Con el esquivo y grandilocuente de nombre “Decreto Ley de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud” el Gobierno, incumpliendo innumerables acuerdos internacionales y la propia Constitución, decidió sentenciar en vida a más de 153.000 personas, retirando la asistencia sanitaria a todos los inmigrantes no regularizados, con la excepción de embarazadas y niños y de la asistencia sanitaria de urgencias (eso si, cobrando).
Privar de asistencia sanitaria a dichas personas, supone privar del diagnóstico y peor aún, de tratamiento a personas con VIH, con tuberculosis, con cáncer, con enfermedades mentales.
28 septiembre 2012
Ordenanza, STOP
Marta es voluntaria de Médicos del Mundo. Desde hace más de cuatro años colabora en el Programa de Prostitución en Valencia. Marta también es vecina del barrio y acude a la Asamblea de Vecinos de Velluters para reivindicar que las mujeres también tienen voz propia, porque las mujeres del barrio tienen derechos. Habla de un conflicto de convivencia, de intereses entre partes que pueden ir al unísono si tenemos la oportunidad de escucharnos. Habla de permitirnos hablar para el diálogo, de escucharnos y comprendernos; de buscar soluciones para todos y para todas.“Velluters Sin Prostitución”, cuenta el lema que reivindica la Asociación. Colgaron pancartas de los balcones, de los postes de la luz... pancartas por todo el barrio. Manifestaciones cada mes frente al Ayuntamiento para ser escuchados: “¡Velluters Sin Prostitución!”. Escrito está el lema, pero el eco de las palabras escritas resuena diciendo: “¡Prostitutas fuera, prostitutas al paredón!”. Así lo debe sentir Patricia y muchas otras mujeres que ya se fueron. ¿Y qué será de ellas? Y eso qué más da, eso…¡a quién importa!
¿Y qué pasó después? Pues pasó que la Ordenanza Municipal por la Convivencia Ciudadana que estaba paralizada desde 2005 por falta de consenso, saldrá a la luz en breve. Así lo ha anunciado el Gobierno Municipal, tres días antes de la primera manifestación convocada por la Asociación Vecinal.
Multas para “todo quisqui” que ofrezca mecanismos a la Policía Local para intervenir y garantizar la convivencia. Multas a las mujeres, a los “clientes”, a los proxenetas… Todos dentro del mismo “saco”; “sí señor, porque yo lo digo”. Bueno, lo dice el PP y el PSPV, porque ambos, mano a mano, han llegado a su propio consenso bilateral.
PSPV que si: “a las prostitutas no hay que multar porque son víctimas” (más o menos cuenta su discurso moral). PP que si: “todos son parte implicada y que por tanto, responsables” (más o menos de su argumentario). Y a fin de cuentas, “ni pá ti, ni pá mí”: “A las prostitutas sólo se las va a multar si son reincidentes”. Todos contentos y tema zanjado. De la “inserción de las prostitutas ya se ocupan las organizaciones sociales”, palabras que más o menos anuncia en prensa el responsable de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Valencia.
20 septiembre 2012
El Rd 16/2014 a debate en los colegios de Enfermería
Auspiciado por CECOVA (Colegios de Enfermería de la Comunidad Valenciana), ha tenido lugar una jornada de debate sobre el conflicto ético jurídico que plantea el Real Decreto-Ley 16/2012 al privar de tarjeta sanitaria a los inmigrantes sin regularizar.
Con un sistema de TV inque conectaba los colegios de Catellón, Valencia y Alicante, se desarrolló una jornada que presentó diferentes aspectos de las consecuencias del Decreto "de recortes", la situación de improvisación de las medidas que se adoptan en la Comunidad Valenciana para adaptarse al RDL 16/2012 y los perfiles de las víctimas, tanto nacionales como inmigrantes que está produciendo.
Médicos del Mundo-Comunidad Valenciana ha venido participando en diferentes actos del Colegio de Enfermería de Alicante, dentro de la pública posición de éste colectivo contra el nuevo modelo asistencial que introduce el RDL.
Con un sistema de TV inque conectaba los colegios de Catellón, Valencia y Alicante, se desarrolló una jornada que presentó diferentes aspectos de las consecuencias del Decreto "de recortes", la situación de improvisación de las medidas que se adoptan en la Comunidad Valenciana para adaptarse al RDL 16/2012 y los perfiles de las víctimas, tanto nacionales como inmigrantes que está produciendo.
Médicos del Mundo-Comunidad Valenciana ha venido participando en diferentes actos del Colegio de Enfermería de Alicante, dentro de la pública posición de éste colectivo contra el nuevo modelo asistencial que introduce el RDL.
11 septiembre 2012
Patricia es nombre de mujer
Patricia es nombre de mujer; en este relato es nombre “ficticio” y aunque lo que está viviendo parece una “ficción”, su vida es para sentirla en “carne y hueso”.

Patricia es mujer; mujer como yo, y madre, también como yo, o como tú. Lucha por el porvenir de sus tres hijos que quedaron al cargo de la abuela allá en Colombia. El papá se bebió los dineros que ella enviaba todos los meses trabajando de interna en la casa de unos señores en Valencia. Después, él se fue.
Ella quedó sin trabajo, pues no pudieron seguir costeando sus servicios. Durante mucho tiempo buscó otras casas donde limpiar, pero ya no quedaron más sitios donde preguntar. Ya pasó el tiempo y Patricia no pudo renovar su permiso de trabajo y con ello, quedó sin residencia, sin lugar, sin papeles. Ahora Patricia ya es “ilegal”. Ya no puede costear los estudios de sus hijos, ni enviar dinero a su mamá para los gastos, tampoco ella puede pagar el alquiler de la habitación donde malvive en el “Barrio Chino” de Valencia. Pero ella no cuenta nada; su tristeza para ella, sólo amor para sus hijos.
Ella quedó sin trabajo, pues no pudieron seguir costeando sus servicios. Durante mucho tiempo buscó otras casas donde limpiar, pero ya no quedaron más sitios donde preguntar. Ya pasó el tiempo y Patricia no pudo renovar su permiso de trabajo y con ello, quedó sin residencia, sin lugar, sin papeles. Ahora Patricia ya es “ilegal”. Ya no puede costear los estudios de sus hijos, ni enviar dinero a su mamá para los gastos, tampoco ella puede pagar el alquiler de la habitación donde malvive en el “Barrio Chino” de Valencia. Pero ella no cuenta nada; su tristeza para ella, sólo amor para sus hijos.
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