19 mayo 2012

Corrección de "horrores", por Eduardo Alonso

El 15 de mayo de 2012 se ha publicado en el BOE la corrección de “horrores” que incluía el Real Decreto Ley 16/2012 de recortes sanitarios.

Pese al record de sus cinco páginas de errores, esta corrección se ha quedado corta. Es natural.

La injusticia, la inmoralidad, el abuso prepotente, la incoherencia legislativa y mucho más, no se corrigen tan fácilmente. El dolor, el desamparo, la zozobra que ocasionará la puesta en marcha de este Real Decreto Ley no tendrán reparación.

03 mayo 2012

Declaraciones reveladoras, por Eduardo Alonso

La Secretaria General de Sanidad, Pilar Farjas, ha hecho unas declaraciones en RNE (minuto 7' 15'') sobre la situación de quienes de acuerdo con la nueva normativa sanitaria quedan excluidos de la atención sanitaria no urgente. En sus comentarios argumenta que, afortunadamente, nuestro país cuenta con una gran red de asociaciones de solidaridad social, que darán cobertura a quienes no tengan derechos por su situación legal.
Médicos del Mundo presta atención sociosanitaria a personas inmigrantes

Me surgen algunas dudas.

¿Quiere decir la Sra. Farjas que se encomienda a las ONGs la asistencia sanitaria de quienes la nueva normativa ha dejado desamparados? O lo que es lo mismo, el enfoque sanitario para esas personas pasa de ser asistencial a caritativo? ¿Volvemos a la caridad como mecanismo de integración social y construcción de ciudadanía?

26 abril 2012

De ciudadanos a asegurados


Estábamos en un error. Creíamos que desde la Ley General de Sanidad de 1986 la asistencia sanitaria pública era un derecho para españoles y extranjeros residentes en España. Es más, por si había dudas, la Ley General de Salud Pública de 2011 hablaba del “Principio de equidad” para promover la disminución de las desigualdades en salud y del “Derecho a la igualdad” en materia de salud pública.

Pero ya digo, era un error. Esa percepción de sociedad igualitaria en cuanto a derechos y deberes era fruto de una errónea interpretación de la ley, interpretación que era la causa de que pensáramos que la sanidad se pagaba con nuestros impuestos, no con nuestras cotizaciones a la Seguridad Social como antaño o que la situación laboral de una persona: trabajador en activo, parado, estudiante, etc., no condicionaba su derecho a cobertura sanitaria.

24 abril 2012

Mentiras


Es mentira que con la restricción sanitaria a emigrantes sin “regularización fiscal” se vayan a ahorrar 500 millones de euros.

Sencillamente porque nadie lo puede saber. Se desconoce el nº de emigrantes que se verán afectados por tratarse de una población “oculta” y cambiante.

Además, aunque contáramos con un nº aproximado de afectados, aplicarles a ellos el costo sanitario medio que genera un español para hacer el cálculo sería falaz. En primer lugar porque ese coste medio incluye prestaciones como urgencias, maternidad y asistencia sanitaria a menores que se mantendrán para los emigrantes irregulares. En segundo lugar, porque todos los estudios científicos concuerdan al señalar que los emigrantes son menos consumidores de servicios sanitarios que los españoles, porque suelen ser jóvenes, sanos, con culturas sobre la accesibilidad a los servicios diferentes a la nuestra y con temor a las trabas burocráticas o a complicaciones legales. Precisamente estas dificultades contribuyen a demorar la solicitud de asistencia en caso de enfermedad lo que puede aumentar el recurso a urgencias, aspecto no controlado por esta nueva norma.

09 febrero 2012

He tenido una idea: aumentar las listas de espera

He tenido una idea, que no se cómo no se le ha ocurrido a nadie, con la falta de emprendedores que tenemos y el horizonte sombrío que parece cercarnos.
Debería registrarla y cobrar por ella pero como estoy forrado (años de poltrona en la administración) la cedo de forma altruista para que cualquier gestor sanitario en apuros la utilice libremente.

Es maravillosamente simple.
Se trata de mantener en los hospitales unas buenas listas de espera, bien nutridas, para patologías quirúrgicas. Claro, seamos razonables, sólo para patologías demorables, que no hay que exagerar, pero que repercutan en la calidad de vida: artrosis de cadera, cataratas, etc.
Cuando los usuarios alcancen un cierto nivel de desesperación, se les ofrece la posibilidad de ser atendidos, antes de cuando pudiera corresponderles, si se hacen cargo de algunos gastos y en horario de tardes.
Acudirán como las moscas a la miel!